Los condados de Kent y Sussex, dos regiones del sureste de Inglaterra, serán sometidas a una prohibición de riego ante la escasez de agua, en el inicio de un verano que amenaza con ser más seco de lo habitual.
En los condados estará prohibido regar los jardines, lavar los coches y llenar las piscinas a partir del 26 de junio y hasta nueva orden, informó la empresa distribuidora South East Water.
Multas
Las personas de los condados que realicen las actividades prohibidas podrán ser multrado con hasta mil libras.
El verano pasado se impusieron restricciones de agua en todo el Reino Unido debido a una prolongada sequía.


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